La familia es uno de los factores más importantes en el proceso de "construcción de saberes" porque es en ella donde se dan los primeros aprendizajes, los más significativos,  aquellos que conectan al niño con un mundo cargado de sentido y significación. Porque la familia es la fuente de afecto y confianza primera y más importante, que posibilita a un/a niño/a tener el deseo de ser, de crecer, de superarse y porque ayuda a que crezca en su interior la capacidad de conocer, de decidir y  de elegir, es decir: de ser libres. Es por eso que no puede quedar fuera de éste proceso de aprendizaje, incluyéndose en la revisión y reeducación de conductas que ayuden a sus niños/as a "aprender mejor", al igual que revisar y repensar aspectos hacia adentro de las propias familias. De allí, la importancia de las reuniones bimestrales en trono a temas y problemáticas comunes, además de las entrevistas personales que sean necesarias.